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Ética planetaria

Una de las cosas de las cuales tenemos que ser responsables como personas en sociedad es el cuidado de nuestro planeta tierra, así como de los recursos que ella nos brinda para nuestra existencia y vida. Para esto, con el paso del tiempo, se ha tratado de implementar un modelo en el cual se trate de preservar el bienestar del otro, incluso con lo “no humano”, desarrollando una ética planetaria. Como lo estipula del Cerro (2018) la ética surge solo cuando llega a escena el agente moral, pero el valor existe aparte de la participación humana y ese valor crea obligaciones por parte de los humanos hacia todo lo que no es humano, si acordamos que el valor de lo no humano debe protegerse. Por lo tanto, la ética ambiental ha de ser una ética de la Tierra que considera las responsabilidades humanas a nivel global.  En nuestro mundo en retroceso medioambiental, la Tierra, la buena Tierra, es realmente todo el planeta. En una ética de respeto por la vida natural, el nivel apropiado de preocu...

Ética planetaria

Una de las cosas de las cuales tenemos que ser responsables como personas en sociedad es el cuidado de nuestro planeta tierra, así como de los recursos que ella nos brinda para nuestra existencia y vida.

Para esto, con el paso del tiempo, se ha tratado de implementar un modelo en el cual se trate de preservar el bienestar del otro, incluso con lo “no humano”, desarrollando una ética planetaria.

Como lo estipula del Cerro (2018) la ética surge solo cuando llega a escena el agente moral, pero el valor existe aparte de la participación humana y ese valor crea obligaciones por parte de los humanos hacia todo lo que no es humano, si acordamos que el valor de lo no humano debe protegerse.

Por lo tanto, la ética ambiental ha de ser una ética de la Tierra que considera las responsabilidades humanas a nivel global. 

En nuestro mundo en retroceso medioambiental, la Tierra, la buena Tierra, es realmente todo el planeta. En una ética de respeto por la vida natural, el nivel apropiado de preocupación moral es la unidad de supervivencia apropiada. El planeta es la unidad de supervivencia máxima. Los humanos cuentan como residentes en este majestuoso planeta, en el que lo natural y lo cultural están intrínseca y estrechamente relacionados.

Según Boff (2004) en su libro “Del Iceberg al Arca de Noé: nacimiento de una ética planetaria”, después de muchos años de maltrato a la naturaleza, ahora es la vida sobre la Tierra la que está amenazada y la que debe ser defendida. 

Tenemos que unirnos todos en un nuevo proyecto de desarrollo armonioso, que esté impregnado de justicia y de respeto por la naturaleza; de lo contrario, corremos el riesgo de perecer como especie. 

Lo que ya muchos han notado es la relación que existe entre el maltrato al medio ambiente y la destrucción social que lo acompaña, es decir, que las mismas faltas de respeto por el medio ambiente también producen faltas de respeto a la dignidad de las personas y empobrecimiento en su nivel de vida.  


¿Qué es la ética del cuidado?

En palabras de Aranguren (2021) menciona la ética del cuidado, la cual emerge como posibilidad de futuro en el que dejamos venir nuevas fecundidades, ya sea en el ámbito personal, en el de las relaciones interpersonales, en las organizaciones, en los modelos educativos o en la forma de vivirnos como especie en el planeta. 

Cuidado y educación se hermanan en la construcción de otro mundo posible desde acciones concretas que tienen que ver con el cuidado de la palabra, saludar al otro, pedir perdón, resolver pacíficamente los conflictos, acompañar los duelos y sanar heridas, cuidarse para poder cuidar o movilizarse ante el cambio climático. Son dos caras de la misma moneda que trata de humanizar nuestro mundo.

Según Arrimada (2021), la ética del cuidado es una teoría que desarrolló la psicóloga estadounidense Carol Gilligan como una teoría moral sobre principios de carácter universal en los seres humanos con respecto a la ética de justicia.

La ética del cuidado de Gilligan y sus colaboradores tiene como objetivo argumentar el derecho de las personas hacia el cuidado de otros y la igualdad de desarrollo moral y ético entre hombres y mujeres.

Las características fundamentales que se extraen de la teoría de la ética del cuidado de Carol Gilligan son: cuidado, responsabilidad, comunidad, atención e interdependencia. La fuerza que las mueve es la cooperación mutua que se lleva a cabo por medio de aptitudes como la empatía y capacidad para sostener relaciones interpersonales. 

A continuación, algunos ejemplos de cómo funciona la ética del cuidado:

  • Respetar la dignidad del contrario
  • Brindar hospitalidad
  • Ser un buen compañero, amigo, padre, hijo, etc.
  • Compartir los alimentos a quien no tiene
  • Cuidar los espacios públicos
  • Trabajar en equipo
  • Escuchar de forma empática las causas sociales

En conclusión, tenemos que educarnos y aprender sobre cómo cuidarnos entre nosotros, porque solo de esta forma, no crearemos más daño a la especie y en consecuencia al planeta tierra.

Bibliografía:


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